miércoles, 9 de abril de 2014

Oraciones exámenes PAEG Asturias 2010-15

Aquí tienes el primer ejercicio resuelto:


Eli Díez http://massintaxisfacil.blogspot.com.es



Es obvio que podemos y debemos corregir algunas de esas cosas, aunque los límites los marque el uso y el sentido común. 

Casi todos los nombres y adjetivos flotan en ese cómodo y neutro genérico que no visibiliza a las mujeres, pero tampoco a los hombres. 

Todas esas vidas y todas esas muertes relató Miguel Delibes en el que es y siempre fue su artefacto literario predilecto.

 La gran diferencia entre pobres y ricos se ha atenuado, aunque sigue siendo lamentable. 

Es cierto que cada uno asimiló a su manera y con desigual fortuna, lejos de cualquier uniformidad, el legado recibido.

Otros pasaron de la saludable aventura ultraísta a una suerte de neorromanticismo del que habían sido eliminados sus recursos más parasitarios.

En los últimos años, se ha extendido la idea, un tanto extremada, de que el castellano es un idioma maltratado por sus propios hablantes.

Por eso, con los años, los hablantes adquieren conciencia de que también por sus palabras ha pasado el tiempo. 

 Mientras el hablante dice lo que quiere decir sin dobleces, el idioma vive, aunque sea con imperfecciones.

Sabemos que históricamente la relación entre palabra y cosa ha podido llegar a transformar en cotidiano algo que en origen era casi mágico. 

Es verdad que la prosa de Alfonso Reyes tiene algunos mejicanismos. Pero a la de Ortega no le faltan madrileñismos. 

La unidad social la da el tesoro común de formas de vida pasadas que forman la inexorable estructura del hombre hispánico. 

Con Cien años de soledad se pusieron en circulación dos conceptos que fueron acogidos con gran entusiasmo por la totalidad de la crítica.

Quizá el personaje de Cien años de soledad que mejor representa esa extraña y fascinante mezcla sea el del gitano Melquíades. 

En la época de la que hablo he leído con atención y gusto a los escritores de lo que conocimos como boom latinoamericano. 

Los hispanohablantes nunca seremos capaces de abarcar todas las músicas de nuestro idioma, ni todo el léxico que lo enriquece. 

Cuando la gran ballena blanca sepulta al capitán Ahab en el mar, se encoge el corazón de los lectores idénticamente en Tokio, Lima o Tombuctú. 

Esa comprobación, si echa raíces en la sensibilidad y la conciencia, vuelve a los ciudadanos más difíciles de manipular. 

Se puede concluir que la lengua de los becerros de Valpuesta es una lengua latina asaltada por una lengua viva, de la calle. 

 La investigación acredita que en este monasterio de Valpuesta, a noventa kilómetros de la capital burgalesa, se encontraron los documentos más antiguos. 

Desterrar este tipo de muletillas supone tener una mayor conciencia de lo que uno dice. 

Sin duda hay correcciones de antiguos barbarismos que son absolutamente lógicas y necesarias.

Delibes no pudo mantener por más tiempo su pulso con el Gobierno y se refugió de lleno en la literatura.

Quizás la ciencia consiga algún día que las buenas cosechas no dependan de la suerte ni del pedrisco.